Tardeo con DJ
Música, colores verde y negro y la crew fuera de la pista.
AGENDA
El baloncesto no descansa, y la grada tampoco. Este es el ciclo de una temporada Howler — de la post-temporada a los primeros torneos — y las quedadas que nos mantienen unidos por el camino.
La competición. Cada fin de semana, en la grada, haciendo ruido por las nuestras.
Confección de equipo: bajas, altas y fichajes. Se decide quiénes somos la próxima temporada.
Baloncesto bajo el sol. Formato rápido, mucha calle y la grada que no descansa.
Reencuentros, base y futuro. Donde se forjan las próximas Howlers.
Descanso obligatorio. Se recarga la voz (y se echa de menos la pista).
Acondicionamiento. Vuelven las piernas antes que el balón.
Engranar el equipo. Amistosos, sistemas y primeros aullidos de la temporada.
Volvemos a la grada de verdad. La crew calienta motores para la temporada.
Música, colores verde y negro y la crew fuera de la pista.
Brasa, birras y planes para la próxima temporada.
Aperitivos y quedadas cortas para no perder el contacto entre partidos.
Aquí se aúlla todo el año.